El Ayuntamiento invertirá 580.000 euros en recuperar la fuente, renovar los pavimentos y rehabilitar la rosaleda de la plaza del Carmen. Será la tercera actuación sobre la misma plaza en poco más de una década. Y, como las anteriores, llegará por separado, sin abordar todos los problemas que los vecinos llevan años reclamando.
Una plaza a dos velocidades
La asociación de vecinos del barrio del Carmen viene señalando desde hace años el contraste entre la zona infantil, que considera en buen estado y muy utilizada, y el resto de la plaza, con baldosas levantadas y rotas y una fuente deteriorada.
En 2024, la asociación describía la fuente como un foco de suciedad: los caños no funcionaban y el vaso acumulaba lodo, plumas y basura. El Ayuntamiento coincide ahora en el diagnóstico. El delegado de Urbanismo, Álvaro Bilbao, ha explicado que la fuente «lleva años con parches».
La situación no es nueva. Para entender por qué la plaza ha llegado hasta aquí hay que remontarse casi veinte años.
La plaza que quedó fuera de la rehabilitación
En 2007, la Junta y el Ayuntamiento declararon el Área de Rehabilitación del Centro Urbano del barrio del Carmen, un plan de 9,08 millones de euros destinado a rehabilitar las 510 viviendas de las Casas del Hogar.
La plaza, sin embargo, quedó fuera de la actuación. La propia ficha oficial del programa explica que se reurbanizarían los espacios públicos del polígono «a excepción de la Plaza del Carmen», que ya había sido recientemente urbanizada.
Sí entraron en el plan los soportales y los locales comerciales, aunque con una condición que todavía tiene consecuencias: su rehabilitación debía financiarla en exclusiva el Ayuntamiento. La urbanización que debía acompañar al plan tampoco se completó como estaba previsto.
Cinco años de retraso para el alumbrado
El plan estaba previsto para ejecutarse entre 2007 y 2009, pero la urbanización del entorno no se recepcionó hasta febrero de 2014. Y lo que finalmente se ejecutó fue únicamente el alumbrado público y las telecomunicaciones, con un coste de 296.494,71 euros.
Un proyecto de urbanización redactado en 2011 contemplaba además actuaciones sobre la arquería de la plaza, los techos de los soportales y los laterales de la iglesia. Esa parte nunca llegó a ejecutarse.
Más de una década después, la reclamación de los vecinos sigue siendo prácticamente la misma. La asociación sostiene que existe un informe de un arquitecto municipal que advierte de problemas de derrumbe en los soportales y ha llegado a plantear que, si no se rehabilitan, se cierre el paso por motivos de seguridad.
En 2023, los juegos infantiles
La siguiente actuación llegó en marzo de 2023, cuando se renovó la zona de juegos infantiles con 205.000 euros del Fondo de Cooperación Local de la Junta.
La intervención separó dos áreas por edades y triplicó la capacidad, hasta alcanzar los 32 usuarios simultáneos. Es, según los vecinos, la parte de la plaza que funciona y la que recibe un uso más intenso. También será la única que quede fuera de la reforma que ahora proyecta el Ayuntamiento.
Una nueva reforma, pero no para toda la plaza
El nuevo proyecto tiene un presupuesto de 580.000 euros y actuará sobre 3.350 metros cuadrados. La intervención recuperará la fuente, sustituirá los pavimentos duros por terrizos y madera, plantará 24 árboles nuevos y recuperará las 24 rosaledas, que contarán además con nuevos arcos y riego por goteo.
La actuación responde así a tres de las quejas que los vecinos llevan años repitiendo: la fuente fuera de servicio, los rosales secos por falta de riego y las baldosas levantadas.
Pero hay otras reclamaciones que quedan fuera. El proyecto no contempla la rehabilitación de los soportales, los accesos a la iglesia desde Obispo Fonseca ni el adoquinado del resto del barrio.
Por eso, aunque la nueva reforma permitirá recuperar buena parte del espacio central de la plaza, no resuelve todos los problemas que arrastra el entorno desde hace años.
Cuatro meses de obra a partir de 2027
Los trabajos tendrán una duración prevista de cuatro meses y comenzarán a principios de 2027. Para entonces, la zona de juegos llevará cuatro años en funcionamiento y el alumbrado, trece.
La asociación de vecinos daba por hecho el año pasado que la intervención se acometería en 2025 y lamentaba la acumulación de anuncios sin ejecución. El proyecto llegará finalmente dos años después de aquella previsión.
