La Policía alerta en Palencia por el fraude del falso jefe

Los estafadores mantienen una comunicación constante mediante llamadas, mensajes o videollamadas com el empleado.
Laura Burón
Laura Burón
Periodista palentina con más de 20 años de experiencia. Revisa cada pieza, decide qué se publica y protagoniza los vídeos. La confianza del lector no la...

La Policía Nacional ha difundido una alerta en Palencia para advertir a la ciudadanía, a los empresarios y a los trabajadores sobre el conocido como fraude del falso jefe o fraude del CEO. El aviso llega después de que en septiembre se hayan registrado cinco denuncias vinculadas a esta clase de engaño, que se apoya en la suplantación de identidad y en la presión psicológica para que la víctima mueva dinero.

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En este tipo de estafa los autores no buscan agujeros en ordenadores ni programas, sino aprovecharse de la confianza que genera un superior y del miedo a perjudicar al negocio. Su objetivo es conseguir pagos, transferencias, envíos de efectivo o incluso la compra de tarjetas prepago sin que nadie compruebe antes si la orden es auténtica.

Cómo se produce el engaño

Antes de lanzar el anzuelo, los delincuentes reúnen información sobre el negocio y eligen a un empleado al que puedan dirigirse. Después se presentan como el jefe, el propietario, el gerente u otro cargo directivo, aunque también pueden fingir ser un gestor, una empresa de mensajería o un organismo público para resultar más creíbles.

En la conversación plantean un problema que parece urgente: licencias, documentación, pagos pendientes, inspecciones o paquetería. Para que la historia cuele, sueltan datos reales o verosímiles de la empresa y mantienen una comunicación constante mediante llamadas, mensajes o videollamadas.

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Esa insistencia tiene un motivo claro: evitar que la víctima pare, pregunte o coteje la petición con compañeros, responsables o familiares. Así, bajo presión y con la sensación de que hay que resolverlo ya, es más fácil que se haga la operación sin seguir los procedimientos habituales.

A quién afecta

Durante un tiempo se asoció este fraude a grandes compañías y departamentos financieros, pero la Policía avisa de que el problema se ha extendido. Ahora también aparecen casos en pequeños comercios, residencias, talleres, clínicas, establecimientos de hostelería y otros negocios donde un trabajador puede hacer pagos o acceder a fondos.

Medidas para evitar el fraude

  • Desconfiar de cualquier petición de dinero por teléfono que exija actuar con rapidez.
  • Comprobar la identidad de quien pide el pago llamando a los números habituales de la empresa o del responsable, no a los que aparezcan durante la llamada sospechosa.
  • No hacer transferencias, pagos ni compras de tarjetas prepago al margen de los circuitos establecidos.
  • Confirmar por una segunda vía cualquier instrucción económica rara o inesperada.

La Policía insiste en que hay señales que deben encender las alarmas. Una de ellas es que el interlocutor intente impedir que se consulte con superiores, compañeros o familiares. Otra es que se solicite información interna de la empresa a alguien cuya identidad no se ha verificado antes.

También recomienda no fiarse de las prisas ni de los datos que se aportan en la propia comunicación. Lo prudente es cortar la conversación, localizar al responsable por un canal conocido y confirmar la operación antes de mover un solo euro.

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Si el dinero ya ha salido

Cuando el pago se ha efectuado, el margen de actuación se reduce, pero no conviene quedarse parado. La recomendación es avisar cuanto antes a la entidad bancaria, guardar llamadas, mensajes y justificantes relacionados con lo ocurrido y presentar denuncia ante la Policía Nacional.

Prevención dentro de las empresas

Más allá de la reacción ante un caso concreto, la Policía plantea medidas de fondo. Propone formar de manera periódica a empleados y responsables, fijar un protocolo interno para verificar peticiones económicas y dejar claro quién puede autorizar pagos o transferencias extraordinarias.

Cortar la comunicación, comprobar por un cauce independiente y no precipitarse son tres gestos sencillos que pueden evitar un disgusto serio. La alerta de Palencia, con cinco denuncias en septiembre, recuerda que este fraude sigue activo y que una llamada de verificación a tiempo vale más que cualquier promesa de urgencia.

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Periodista palentina con más de 20 años de experiencia. Revisa cada pieza, decide qué se publica y protagoniza los vídeos. La confianza del lector no la pone la tecnología, la pone una persona con nombre y trayectoria.