El Ateneo de Palencia acoge mañana, 15 de octubre, a las 19:00 horas, la presentación de la Fundación 128 Villaviudas, una entidad que nace para revitalizar la antigua Dehesa de Tablada, una finca histórica del Cerrato, y dar a conocer los próximos pasos para recuperarla.
El acto estará presentado por Fernando M. Aduriz y la presentación del proyecto correrá a cargo del alcalde de Villaviudas, Juan Carlos Cantera, mientras que Francisco Javier Cantera, miembro de la fundación y del Patronato España Latente, moderará.
Una finca con historia
La Dehesa de Tablada es una finca de unas 1.000 hectáreas, cuyo epicentro lo constituye un antiguo palacio colonial e indiano creado por Manuel Ruiz de Zorrilla, destacado político español del siglo XIX, que adquirió la finca como lugar de descanso y que se convirtió en un importante centro de ensayos a nivel agrícola. De hecho, en la Dehesa de Tablada se llevó a cabo la primera cosecha completamente mecanizada en España gracias a un tractor de vapor que se montó pieza a pieza. Además, en ella se probaron nuevas semillas y se realizaron prácticas ganaderas novedosas para la época.
Fruto de su actividad agrícola, alrededor del palacio se construyó un pequeño poblado en el que habitaban agricultores, ganaderos y pastores que trabajaban en la finca y que llegó a contar con ermita, zona de recreo y numerosas viviendas.

Los 128 vecinos de 1933
El fallecimiento en 1895 de Ruiz de Zorrilla hizo que la Dehesa de Tablada comenzará una época de decadencia. “Los herederos no siguieron con la inversión tecnológica y simplemente usaron la finca como lugar de recreo”, asegura David Diez Mocha, responsable de Comunicación de la fundación.

Hubo que esperar hasta 1933 para que estos terrenos vivieran un nuevo renacer. La creación del Sindicato Agrario de Villaviudas, que funcionó como cooperativa, permitió que en el año 1933, 128 vecinos de la localidad (cifra que da nombre a la fundación) se unieran para adquirir a la familia Barbadillo la Dehesa de Tablada. Sin importar las diferencias políticas, económicas o sociales compraron la finca de forma mancomunada, la dividieron en parcelas que se asignaron por sorteo y consiguieron dar un impulso económico a la localidad y marcar un hito que cambio la historia de Villaviudas.
“Lo que pretende la fundación es conservar ese espíritu cooperativista, emprendedor. Queremos seguir los pasos de esos 128 vecinos, que nos han servido de inspiración para crear otro periodo de prosperidad para el pueblo”, explica Diez Mocha.
Ahora, en manos municipales
El Ayuntamiento de Villaviudas recompró unas 50 hectáreas de ese terreno, que comprenden el lagar, el Paseo de las Lilas, las ruinas del palacio y su poblado y los caminos de acceso. Fue en 2024 cuando se creó el grupo de trabajo formado por vecinos y personas vinculadas a Villaviudas que se ha encargado de adecentar en la medida de lo posible este espacio y evitar que su estado se deteriora y fue en mayo de este año cuando se optó por dar una mayor oficialidad al proyecto con la constitución de la Fundación 128 Villaviudas.
Actualmente, son 11 las personas al frente de la fundación, con distintos perfiles y tareas, que ya han llevado a cabo diversas actuaciones para devolver a la vida de la Dehesa de Tablada. “Este es un proyecto a largo plazo, quizá 15 o 20 años, que pretende dar vida a la finca por lo que queremos que, sin importar quién esté en la Alcaldía, tenga continuidad y sea la fundacion quien lo gestione”, explica el responsable de comunicación.
Algunas acciones ya son palpables. Una de ellas es la inclusión de Villaviudas dentro de la Denominación de Origen Arlanza. “Es un pequeño reto conseguido y ahora queremos ofrecer ayuda a los jóvenes agricultores del pueblo para que realicen cultivos de prueba de uva”, explica. Por eso, una de las ideas que tiene la fundación en mente es recuperar el lagar de la dehesa, que haría renacer la tradición vitivinícola de la localidad y mostrar la elaboración de vino y los espacios de almacenamiento y producción que acogía la finca.

Financiación del Miteco
El otro gran hito que ha conseguido Villaviudas 128 es la financiación para una de sus ideas. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico les ha concedido una ayuda de 200.000 euros, que se destinarán a la creación de un laberinto vegetal. “Será un refugio climático y consistirá en un laberinto creado con diferentes plantas autóctonas. Dada la superficie disponible será uno de los más grandes de España”, confía David Diez Mocha.

Este laberinto supondrá la primera fase de recuperación de la Dehesa y dado los metros cuadrados que ocupará y la singularidades del diseño comenzará a construirse en 2027 para estar listo en 2028. Pero mientras esto llega, habrá otras pequeñas actuaciones como la mejora del camino de acceso a la finca, que se encuentra a unos 2 kilómetro y medio del pueblo o el acondicionamiento del Paseo de las Lilas.
“Tenemos que seguir buscando financiación tanto pública como privada para un proyecto a tan largo plazo y para el que tenemos numerosas ideas”, señala. Y es que no descartan organizar eventos privados o incluso convertir la dehesa de Villaviudas en un punto de observación de las estrellas, por lo que otra opción encima de la mesa es el micromecenazgo que tan bien ha funcionado en otros rincones de la provincia.
“Creemos que este proyecto no solo es importante para Villaviudas, si no también para todo el Cerrato, porque puede complementar otros atractivos de la zona. Puede hacer que esta comarca sea más interesante como destino turístico y cultural”, explica el responsable de comunicación de la fundación.
Por el momento, la Fundación se presentará a la sociedad palentina mañana jueves 15 en el Ateneo de Palencia (calle Don Sancho, 3), despues de que los vecinos conocieran la propuesta el pasado mes de mayo.

