Varios cazadores han localizado en Ruesga, en el municipio de Cervera de Pisuerga, los restos de un ciervo macho al que le falta la cuerna. En la cabeza se aprecia la base cortada. Es el segundo hallazgo en apenas un mes en la Montaña Palentina, después del ciervo encontrado en un coto de Estalaya.
Según han relatado quienes encontraron el cuerpo, los restos se localizaron la semana pasada. Estaban en avanzado estado de descomposición: la piel aparece seca sobre el tronco y las costillas, a la vista. En la cabeza se distingue el pedículo, la base ósea de la que nace la cuerna, con una superficie plana y clara.

A mediados del mes pasado apareció otro ejemplar en un coto privado de Estalaya, también en Cervera de Pisuerga. Aquel animal conservaba el resto del cuerpo, incluidas la cabeza y la carne. Solo faltaba la cuerna.
No se ha confirmado cuándo murió el animal de Ruesga ni cómo. Las señales apuntan a que la cuerna fue cortada, a la espera de que lo confirmen las autoridades.
Los cazadores de la comarca advierten de que este tipo de episodios se repite durante el celo del ciervo, entre mediados de septiembre y finales de octubre. Aseguran que ocurren de noche y que dañan el patrimonio natural de la zona.
Cazar sin permiso es delito
Cazar en un coto ajeno sin permiso de su titular es delito, según el artículo 335.2 del Código Penal. La pena es de multa de cuatro a ocho meses, inhabilitación para cazar de uno a tres años y retirada del derecho a tener armas durante el mismo periodo.
Si los hechos causan graves daños al patrimonio cinegético del coto, la pena sube a entre seis meses y dos años de prisión, con inhabilitación de dos a cinco años (artículo 335.3).
Cervera de Pisuerga es uno de los diez municipios incluidos total o parcialmente en el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina. Cuando los hechos ocurren en un espacio protegido, las penas pueden agravarse.
Por la vía administrativa, la Ley de Caza de Castilla y León prevé multas de entre 200 y 100.000 euros según la gravedad, además de la indemnización al titular del coto por el valor del animal.
Sin control, el monte pierde
La caza regulada se ajusta a planes cinegéticos y a permisos limitados. Desde el 1 de abril de 2025, cada pieza de caza mayor abatida debe comunicarse con un código único de trazabilidad, según la Orden MAV/258/2025, de 12 de marzo, que regula el sistema CAPTURCYL. Ese código vincula la pieza con el cazador, la especie, la fecha, la hora y el terreno cinegético.
Un animal abatido sin permiso no pasa por ese control. Además, el furtivismo suele elegir los mejores machos, los que dejarían más descendencia, y los retira del ciclo reproductor en plena berrea. Una cuerna sin código no puede acreditar su procedencia, así que no puede venderse legalmente.
Los ayuntamientos, los que más pierden
En la Montaña Palentina, buena parte del terreno de caza son montes de utilidad pública y fincas de juntas vecinales. El aprovechamiento cinegético de esos terrenos se saca a subasta y lo recaudado es un ingreso de la entidad local propietaria, sea un ayuntamiento o una junta vecinal.
El precio depende de las piezas que haya en el monte y de los permisos que autorice el plan cinegético. Si desaparecen los mejores machos, el coto puede valer menos y en la siguiente subasta se pagaría menos. Ese dinero dejaría de entrar en las arcas del pueblo.
Cómo avisar
Quien tenga información puede llamar al 062 de la Guardia Civil o acudir a cualquier cuartel de la comarca. También puede avisar a los Agentes Medioambientales de la Junta a través del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Palencia.
