La recaudación conjunta del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), el Impuesto sobre Sociedades (IS) y los Impuestos Especiales (IE) aumentó un 8,1% en 2024, hasta sumar 21.167 millones de euros más que el año anterior. Los datos proceden de un análisis de Funcas elaborado con cifras de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT). El IRPF, favorecido por la falta de ajuste de sus tramos a la inflación, explicó el 40% de ese incremento.
El IRPF, motor de la recaudación
La recaudación por IRPF pasó de 94.546 millones de euros en 2021 a 129.408 millones en 2024, un aumento del 36,9% en solo cuatro años, según datos de la AEAT recogidos por Funcas. Solo en 2024, el impuesto creció un 7,6%.

Ese incremento se explica por la mejora del empleo y por lo que los economistas llaman progresividad en frío: el Gobierno no ha actualizado del todo los tramos del IRPF ni sus deducciones a la inflación acumulada desde la pandemia. Esto puede hacer que un contribuyente pase a un tramo con un tipo más alto aunque su salario solo haya subido para compensar la subida de precios.
Según el análisis de Desiderio Romero-Jordán, economista de la Universidad Rey Juan Carlos y Funcas, los hogares españoles tuvieron en 2024 una renta neta real un 4,3% inferior a la de 2008, mientras que la cuota media real de IRPF que pagaron fue un 14,4% superior a la de aquel año.
IVA, Sociedades e Impuestos Especiales
El IVA aportó el 29,1% del aumento recaudatorio de 2024. La subida se explica por el efecto de los precios y por la retirada progresiva de las rebajas fiscales aplicadas a los productos energéticos durante la crisis energética de los últimos años.
El Impuesto sobre Sociedades sumó el 17,7% del incremento. Su recaudación, más ligada al ciclo económico, creció un 11,5% en 2024, por debajo del aumento superior al 13% que la propia AEAT estimó para los beneficios empresariales de ese año.
Los Impuestos Especiales -que gravan el alcohol, el tabaco y los hidrocarburos, entre otros productos- aportaron el 6,6% restante del incremento. Su recaudación muestra una tendencia descendente a largo plazo porque sus tipos, fijados en euros, no se han actualizado desde hace años: los hidrocarburos desde 2009, el tabaco desde 2013 y el alcohol desde 2016.
Presión fiscal en máximos
Si se suman estos cuatro impuestos y las cotizaciones sociales, la presión fiscal alcanzó el 30,9% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2024, un total de 491.914 millones de euros. Es el nivel más alto de la serie histórica de Funcas, que arranca en 1997 y que hasta entonces tenía su techo en el 30,5% de 2007, en plena burbuja inmobiliaria.
La recaudación sigue al alza en 2026
Los últimos datos disponibles, de junio de 2026, confirman esta tendencia. Los ingresos tributarios netos de ese mes ascendieron a 13.934 millones de euros, un 9,1% más que en junio de 2025, según la Agencia Tributaria. El aumento se explica por la subida de las retenciones del trabajo y por la resistencia del IVA bruto, pese a las rebajas de tipos aplicadas a los productos energéticos por el Real Decreto-ley 7/2026.
Déficit público y frentes abiertos
El déficit público bajó al 2,8% del PIB en 2024, dos décimas por debajo del objetivo del Gobierno, según los datos publicados por el Ministerio de Hacienda. Esta cifra excluye el gasto extraordinario derivado de la dana de octubre de 2024 en la Comunidad Valenciana.
