Palencia vuelve a demostrar con su Feria Chica que unas fiestas de tamaño medio pueden convertirse en todo un revulsivo para la ciudad. Durante varios días, el centro urbano se transforma en un gran escenario donde conviven tradición, propuestas culturales innovadoras y una intensa actividad comercial que atrae tanto a vecinos como a visitantes.
Las calles, y muy en especial la calle Mayor, se llenan de puestos, ferias y exposiciones al aire libre que invitan a pasear sin prisa, comparar ofertas, descubrir artistas y dejarse llevar por la música y el ambiente festivo. Desde la muestra de vehículos de ocasión hasta la cerámica artesanal, pasando por conciertos, clown y microteatro, la Feria Chica se consolida como una de las citas más esperadas del calendario palentino.
La calle Mayor, gran escaparate del vehículo de ocasión
Uno de los platos fuertes del programa es la Feria del Vehículo de Ocasión, que se enmarca en las celebraciones de la Feria Chica y convierte la calle Mayor en un auténtico concesionario al aire libre. A lo largo del tramo comprendido entre Cuatro Cantones y los Jardinillos de la Estación, los peatones se encuentran con más de 150 coches expuestos, pertenecientes a los principales grupos automovilísticos de la región.
Este despliegue comercial está organizado por COPE Palencia y el Ayuntamiento, que coordinan la presencia de siete grandes grupos del sector, repartidos estratégicamente a lo largo del recorrido para facilitar la comparación entre marcas, modelos y precios. La idea es que cualquier persona que esté pensando en cambiar de coche pueda ver de golpe una gran variedad de opciones sin tener que moverse por distintos concesionarios.
Las ofertas especiales y las condiciones ventajosas de financiación convierten la feria en una oportunidad interesante para quienes buscan un vehículo usado en buen estado. Al mismo tiempo, la presencia de los coches en pleno corazón de la ciudad refuerza el atractivo de la Feria Chica y contribuye a que la calle Mayor se mantenga llena de vida durante todo el fin de semana.
Música, folclore y raíces palentinas como hilo conductor
Más allá del componente comercial, el Ayuntamiento ha apostado con fuerza por que la identidad cultural palentina sea uno de los ejes principales de la programación. Tanto la alcaldesa, Miriam Andrés, como el concejal de Identidad Cultural, Turismo y Fiestas, Francisco Fernández, han insistido en que la Feria Chica debe servir para poner en valor el folclore, las tradiciones y la creación local.
En esta línea, la música ocupa un lugar protagonista con una combinación de propuestas de raíz y sonidos contemporáneos. La presencia del grupo El Naán marca el arranque de esa reivindicación de lo popular, a la que se suma una noche dedicada a la llamada “folktrónica”, de la mano de artistas como Castora Herz, La Quadrilla y Cristina Len. Esta fusión entre ritmos tradicionales de Castilla y León y producción electrónica actual busca acercar el folclore a nuevos públicos sin perder su esencia.
La programación musical se refuerza con actuaciones de formaciones como Mayalde y con un Festival de Danzas que recupera bailes y repertorios de la zona. Según el concejal Fernández, esta combinación de tradición y modernidad ha funcionado muy bien y se mantendrá en próximas citas festivas, en especial durante las fiestas de San Antolín, donde se prevé dar continuidad a esta línea de trabajo a través de iniciativas de carácter nacional e internacional vinculadas al folclore.
Conciertos para todos los gustos en los principales escenarios
Junto a la oferta de raíz, la Feria Chica reserva espacio para artistas del panorama nacional y propuestas dirigidas a un público amplio. Durante las distintas ediciones recientes se han subido a los escenarios principales nombres como Paula Mattheus, que ha conquistado al público con un directo cargado de sensibilidad, o Gonzalo Hermida, encargado de poner el broche musical a uno de los fines de semana con un concierto muy celebrado.
La programación se completa con grupos como Molly Monkers y sesiones ligadas a marcas radiofónicas como Los 40 Classic, que atraen a espectadores de distintas edades. Para los jóvenes, además, se organizan sesiones de DJs repartidas por varios puntos de la ciudad, alargando el ambiente festivo hasta la noche y aportando variedad a la oferta musical.
Las autoridades locales subrayan que el objetivo es configurar una programación equilibrada, capaz de llegar a públicos diversos sin disparar el presupuesto. La idea es combinar artistas locales con voces ya consolidadas, y hacerlo de forma que el centro urbano se convierta en un gran espacio de encuentro donde cualquiera pueda encontrar un concierto o actividad a su medida.
Feria Chica, motor cultural y comercial en la calle
La Feria Chica no se limita a la música. El Ayuntamiento, en colaboración con diferentes colectivos, ha tejido un programa que mezcla cultura, comercio y gastronomía. Entre los pilares de esta oferta destacan la Feria del Libro de Ocasión y del Libro Antiguo, la Muestra de Cerámica y diversas iniciativas de comercio en la calle, como las tiendas que sacan sus productos a la vía pública.
Las food trucks ubicadas en la Huerta del Guadián aportan un componente gastronómico muy visible, con una amplia variedad de propuestas culinarias servidas desde camiones y caravanas restauradas. Este espacio, que el concejal Fernández considera “magnífico” para este tipo de actividades, se ha consolidado como uno de los puntos más concurridos, donde vecinos y turistas se reúnen a cualquier hora para comer, cenar o simplemente picar algo mientras disfrutan del ambiente festivo.
El resultado es una ciudad con una intensa actividad económica en la calle, en la que se mezclan los puestos de cerámica, los stands de libros, las tiendas participantes en la campaña comercial y las paradas de comida. Según los responsables municipales, esta combinación de ocio y comercio ha contribuido a dinamizar el centro, animando a los ciudadanos a salir de casa y recorrer los distintos espacios habilitados.
Muestra de Cerámica: artesanía y piezas únicas en la calle Mayor
Dentro de ese entramado comercial y cultural, la Muestra de Cerámica Ciudad de Palencia se ha convertido en uno de los reclamos principales de la Feria Chica. En su trigésimo novena edición se han dado cita 21 talleres artesanos procedentes de distintas provincias de Castilla y León, junto con invitados llegados de Alicante, Asturias, Logroño e incluso Portugal, lo que refuerza el carácter abierto de la feria.
Los expositores se distribuyen a lo largo de la calle Mayor, ofreciendo piezas trabajadas a mano, series limitadas y objetos únicos que ponen en valor la tradición alfarera y cerámica. La muestra incluye, además, demostraciones en directo de torno y modelado, a cargo de ceramistas palentinos como Luciano Ceinos, Victoria París y Rocío Aguado, que muestran al público los procesos de trabajo y las particularidades de cada técnica.
La alcaldesa Miriam Andrés ha calificado esta cita como “imprescindible” dentro de la Feria Chica, subrayando que funciona como un auténtico escaparate para que los profesionales salgan de sus talleres y se den a conocer. En coherencia con esa valoración, el Ayuntamiento ha incrementado la subvención municipal destinada a esta muestra hasta los 15.000 euros, tres mil más que en ejercicios anteriores, reforzando así su apoyo al sector artesanal.
En paralelo, la organización convoca el Premio de Cerámica Manuel Ceinos, que en su duodécima edición vuelve a reconocer el trabajo de creadores destacados. El fallo del jurado se comunica durante la celebración de la feria, aportando un componente competitivo y de reconocimiento profesional que complementa la faceta más comercial del evento.
FestiClown y clown internacional para público familiar
Otra de las grandes apuestas que ha ganado peso en la Feria Chica es el FestiClown, el primer festival internacional de clown desarrollado en Palencia. Esta iniciativa, centrada especialmente en el público familiar, ha logrado llenar graderíos y plazas con espectadores que siguen con atención y risas cada una de las actuaciones programadas.
Las funciones tienen lugar en espacios como la Plaza de la Inmaculada, frente a la Catedral, que se transforma durante las jornadas festivas en un escenario abierto. Entre las propuestas destaca el espectáculo “Check Out”, del artista Adrián Conde, en el que, a través del humor, la gestualidad y los recursos propios del clown, se cuenta la historia de Eugenio, un botones de hotel que sueña con dejar a sus hijos un futuro mejor.
El concejal de Fiestas ha calificado el FestiClown como un “éxito de público familiar” y ha señalado que la imagen de la gente sentada en las gradas, pendiente de cada gag, responde justamente a lo que se buscaba. La intención del Ayuntamiento es que esta actividad haya llegado para quedarse y que en próximas ediciones se refuerce con más propuestas y mayor presencia dentro del programa oficial.
Microteatro y ‘Contiene Teatro’ en espacios singulares
La oferta escénica de la Feria Chica se completa con el festival de microteatro “Contiene Teatro”, que convierte espacios no convencionales del centro de Palencia en pequeños escenarios. Cada año se seleccionan obras de corta duración, en torno a quince minutos, adaptadas específicamente a los lugares donde se representan, lo que genera una experiencia distinta para actores y público.
Un ejemplo de ello es “Luna de miel”, una comedia breve que transcurre en el interior de un avión y que, durante la Feria Chica, se representa en el salón de plenos del Ayuntamiento. El juego escénico consiste en hacer coincidir el argumento -una pareja recién casada que cruza el Atlántico- con un lugar donde habitualmente se celebran bodas civiles, creando un guiño entre ficción y realidad.
Otras propuestas, como “Nevera, una revelación no frost”, se desarrollan en la Plaza de Abastos, aprovechando su relación directa con el mundo de la alimentación; “Estrías”, una comedia romántica, encuentra su espacio en el Atrio de San Francisco; y la obra “Piso incompartido” lleva al público al escenario del Teatro Principal, invirtiendo la disposición habitual y ofreciendo a los espectadores la misma vista que tienen los artistas cuando actúan.
El actor y director palentino Miguel Rascón, impulsor de la iniciativa, subraya que estos formatos condensan en un cuarto de hora todo lo que contendría una obra más larga, intensificando la experiencia teatral. La brevedad favorece que el público pueda asistir a varias piezas en una misma jornada y apreciar detalles como los microgestos de los intérpretes, que en montajes convencionales podrían pasar desapercibidos. Año tras año, las colas que se forman antes de cada pase demuestran que el microteatro ha calado entre los asistentes a la Feria Chica.
Gigantes, cabezudos y actividades para toda la familia
Junto a estas propuestas culturales, la Feria Chica mantiene una serie de tradiciones populares que siguen siendo un reclamo para los más pequeños. El desfile de gigantes y cabezudos, que recorre las calles desde primera hora de la mañana, congrega a numerosas familias y aporta música, color y un punto nostálgico al programa festivo.
El itinerario de estos personajes, muy arraigados en la memoria colectiva de la ciudad, atraviesa el centro y desemboca en los espacios más concurridos, generando imágenes que se repiten año tras año pero que cada generación vive como si fuera la primera vez. Para los niños, correr tras los cabezudos o hacerse fotos junto a los gigantes forma parte del ritual de la Feria Chica, mientras que los adultos reviven recuerdos de su propia infancia.
Las familias cuentan también con espacios específicos en actividades como el FestiClown, los talleres, los espectáculos de clown y la programación de teatro popular y microteatro. Todo ello contribuye a que la fiesta no se limite a las noches de concierto, sino que desde primera hora del día haya opciones para todos los públicos.
Debate político y gestión de horarios en las terrazas
La creciente relevancia de la Feria Chica también tiene su reflejo en el ámbito político. En espacios como la “Tertulia Política” de programas radiofónicos locales se ha analizado la programación de estas fiestas, con representantes de los distintos grupos municipales valorando en general de forma positiva el equilibrio entre cultura y ocio.
Los portavoces destacan que la Feria Chica ofrece propuestas variadas, ajustadas al presupuesto y con presencia tanto de artistas locales como de nombres de mayor trayectoria. Sin embargo, también han surgido sugerencias, como una mayor implicación de la banda municipal o más oportunidades para jóvenes músicos del conservatorio, con el objetivo de reforzar el carácter participativo de la programación.
Otro de los temas sobre la mesa es la regulación de los horarios de conciertos en terrazas, actualmente fijados hasta las 22:00 horas. Mientras algunos grupos ponen el acento en el respeto al descanso vecinal, otros plantean flexibilizar estas limitaciones en determinados periodos festivos. En cualquier caso, existe un consenso amplio sobre la necesidad de encontrar una fórmula que compatibilice actividad económica, ocio y convivencia ciudadana.
Participación ciudadana y balance municipal de la Feria Chica
Si hay un aspecto en el que coinciden tanto el gobierno municipal como la oposición es en reconocer la alta participación registrada en las últimas ediciones de la Feria Chica. El concejal de Identidad Cultural, Turismo y Fiestas, Francisco Fernández, ha calificado la respuesta ciudadana como el verdadero éxito de estas fiestas, por encima incluso de la propia programación.
Según Fernández, el papel del Ayuntamiento se centra en “disponer” actividades y generar encuentros, pero es la presencia constante de público en la calle la que confirma que las propuestas han calado. Las imágenes de la calle Mayor repleta de gente, las plazas con los graderíos llenos durante los espectáculos de clown y las colas en las funciones de microteatro son, a juicio del responsable municipal, la mejor prueba de que la Feria Chica se ha consolidado como gran cita del calendario palentino.
El concejal ha adelantado, además, que muchas de las líneas que se han reforzado en esta fiesta -identidad cultural, folclore, folktrónica, artesanía, clown y microteatro- tendrán continuidad en las futuras fiestas de San Antolín. El objetivo es mantener un modelo que combina tradición, innovación y dinamización económica, permitiendo que Palencia siga construyendo una imagen propia y reconocible dentro del panorama festivo de Castilla y León.
Una fiesta que dinamiza Palencia más allá del fin de semana
Con la mezcla de ferias comerciales, música en directo, artes escénicas, gastronomía y tradiciones populares, la Feria Chica de Palencia se ha consolidado como una celebración que va mucho más allá de un simple fin de semana de fiestas. Las calles llenas, la respuesta del público, el apoyo al comercio local y al sector artesanal, así como la apuesta por la identidad cultural, han convertido esta cita en un símbolo de cómo una ciudad de tamaño medio puede sacar el máximo partido a sus recursos y espacios urbanos, invitando a propios y extraños a disfrutar de la vida en la calle y a redescubrir el centro histórico con otros ojos.




