La Junta de Castilla y León ha adjudicado a la empresa alavesa Yarritu la renovación de la señalización de cuatro carreteras del norte de Palencia, con una inversión de 524.300 euros y un plazo de ejecución de 15 meses. Los trabajos incluyen la sustitución de carteles, nuevos elementos reflectantes y el refuerzo de los sistemas de contención en los tramos con mayor riesgo de salida de vía.
Carreteras afectadas
La actuación se centra en la CL-613 (entre Palencia y el límite con León) en toda su longitud, la P-953 (entre La Venta, en la CL-615, y Villarramiel, en la N-610), la P-227 (entre Herrera de Pisuerga y Cervera de Pisuerga) y un tramo de 8 kilómetros de la CL-626, entre Matamorisca y Aguilar de Campoo, enlace con la N-611.
1.300 señales y balizas antinieve
Se instalarán hasta 1.300 señales nuevas, además de paneles informativos de mayor tamaño en intersecciones y cambios de dirección. La mayor parte del balizamiento se concentrará en la CL-613 y la P-227, con 305 balizas cilíndricas para delimitar bordes y curvas. También se colocarán balizas de nieve: 280 en los 8 kilómetros de la CL-626 y 52 en un tramo de un kilómetro de la P-227, en una zona que supera los 1.100 metros de altitud y registra nevadas frecuentes en invierno.
Barreras de seguridad en la P-227
Las obras de contención se concentrarán en la P-227, donde se instalarán más de 5 kilómetros de biondas metálicas para evitar salidas de vía en los tramos de montaña con curvas cerradas. Los trabajos se desarrollarán por fases, con señalización provisional y paneles de mensaje variable para informar a los conductores, y en algunos puntos será necesario cortar carriles o desviar la circulación de forma temporal.
