La 49ª campaña de excavaciones en la sierra de Atapuerca (Burgos), en la que han participado más de 300 investigadores de distintas instituciones, se ha cerrado con el hallazgo de al menos 24 nuevos fósiles humanos de Homo antecessor en el yacimiento de Gran Dolina, con una antigüedad de unos 850.000 años. Los restos, entre fragmentos de cráneo, vértebras, dientes y huesos largos como el húmero o el fémur, aparecieron tras volver a alcanzar el nivel TD6.2, el llamado «Estrato Aurora», después de 31 campañas consecutivas de excavación en extensión en ese yacimiento.
El enigma del canibalismo
Varios de los huesos presentan marcas de corte y fracturas que confirman un proceso de descarnado y procesamiento de cadáveres para acceder a la médula ósea. Los investigadores descartan que el motivo fuera el hambre, ya que se ha recuperado abundante fauna animal en el mismo nivel, y barajan como hipótesis, todavía especulativa, que se tratara de enfrentamientos entre grupos rivales.
El hallazgo incluye también restos de individuos adultos, algo inusual en una colección dominada hasta ahora por fósiles de niños y jóvenes. Con estos nuevos dientes, el número de personas representadas en el estrato TD6.2 se eleva a entre 12 y 15.
Otros yacimientos: de la Sima del Elefante a El Mirador
En la Sima del Elefante, con una cronología de más de 1,2 millones de años, el equipo recuperó un esqueleto postcraneal de lince casi completo y nuevas piezas de industria lítica. En Galería se recogieron más de 900 restos de fauna y cerca de 50 herramientas de piedra. En la Cueva de El Mirador, donde se buscaban desde 2009, se localizaron por fin niveles del Pleistoceno, además de niveles neolíticos con fauna doméstica, cerámica e instrumentos óseos; entre los hallazgos destaca un recipiente cerámico de apenas 2,5 centímetros de altura con apéndices en forma de cuernos, que los investigadores tratarán de determinar si fue un juguete o tuvo otro uso. En el yacimiento de Penal se han detectado dos episodios distintos de presencia humana en el Pleistoceno inferior.
En la Cueva Fantasma se han confirmado ocupaciones esporádicas de neandertales de entre 60.000 y 100.000 años de antigüedad, y se ha documentado una letrina de hienas de entre 40.000 y 50.000 años con una alta concentración de coprolitos y restos de caballos, cérvidos, bóvidos y otros carnívoros.
El trabajo se ha completado con el procesado de unas doce toneladas de sedimentos del río Arlanzón, en Ibeas de Juarros, cuyo estudio de pequeños vertebrados ayuda a reconstruir el clima y el paisaje de cada época.
Arsuaga deja la codirección tras 35 años
La presentación del balance tuvo un momento especial: Juan Luis Arsuaga anunció que esta ha sido su última campaña como codirector del proyecto, después de 35 años en el cargo. Seguirá vinculado a Atapuerca como director científico del Museo de la Evolución Humana de Burgos. Arsuaga comparó el proyecto con una «Copa del Mundo científica y social» y afirmó que, mientras universidades, fundación y sociedad sigan unidas, continuarán los éxitos científicos.
La campaña, apoyada por la Junta de Castilla y León, refuerza la posición de Atapuerca como uno de los yacimientos de referencia internacional para el estudio de los primeros pobladores de Europa.
